Días que no olvidaremos nunca.

Días que no olvidaremos nunca.

29 de octubre

7 horas y 36 minutos:

Los meteorólogos elevan a rojo (máximo) el aviso por gota fría en el interior norte de Valencia. El peligro es extremo. Explican que es necesario evitar desplazamientos y alejarse de  barrancos y plantas bajas. Los meteorólogos no tienen la atribución de establecer medidas, no de alertar a la población; los meteorólogos exponen situaciones.

Tiene ochenta y siete años. Dos más que su prima que vivía en la planta baja e iba en silla de ruedas; por eso necesitaba la cuidadora. De vez en cuando almorzaban juntas. Una vida normal.

Hasta que subió el agua, así de repente. Si nos hubiesen avisado, repetía después, por la noche, a oscuras. Si nos hubiesen avisado. Apenas se ha dormido. Apenas se ha comido. De miedo y de pensar en la prima, ahí, debajo del barro, los muebles resquebrajados. Y sola.

El agua llegó muy fuerte a Massanassa. Al oír el rumor tan profundo, aquel extraño bramulo, y los gritos, bajó como pudo la escalera y encontró a la cuidadora que intentaba sacar la silla del remolino, cada vez más alto, cada vez más alto, cada vez más alto y más difícil, virulento. Lo cogían entre las dos y no podían. Y fue ella, que se lo dijo: déjeme, suba, sálvase.

Como si no estuviera asustada de nada: -Salvaos.

9 horas:

Pleno ordinario del Consejo. El hombre ocupa el cargo de presidente, Carlos Mazón, cuelga en sus redes sociales una fotografía del Palau de la Generalitat y pone música del DJ sueco Avicii,

These are the days we won’t regret

These are the days we won’t forget

11 horas y 45 minutos:

Alerta hidrológica en la cuenca del río Magro. Los bomberos continúan los rescates en helicóptero

Hay cinco niñas en la biblioteca de Paiporta. Quince años, dieciséis. Son de Picanya pero hoy han quedado en venir aquí, que está más cerca de casa. Justo al otro lado del barranco, pero más cerca. A media tarde desalojan el edificio. Que la DANA y que el agua que baja de Chiva, de todas partes. No pueden regresar, el barranco va desbocado, atravesar es peligroso. El cielo es negro y amenaza. La calle se inunda y queda sucia, marrón, movediza. Se detienen en un portal, llaman todos los timbres, así con la mano abierta, ¡rrrrrrrt!, ¡otra vez, rrrrrrrt! Y Suben. Hasta el primer rellano. Se sientan en Tierra. Tiemblan. Sale una mujer y les ofrece su casa. Un piso que ahora está vacío. El agua sube y lo arrastra todo. A las ocho de la tarde llegará a dos metros y dejará marca. Se ha ido la luz. Mamá, que estamos bien. ¿Y tú? ¿Y el gato? Sube arriba, por favor, suba arriba, no tengo batería, ahora se pone la mujer que nos ha acogido.

Y por favor no piensas lo que hubiera pasado sí.

20 horas y 11 minutos:

En la televisión pública valenciana pasaban imágenes de una mujer derribada por el agua de color de barro marrón beige y viscoso en medio de la calle, incapaz de soltar su pequeño paraguas de cuadros, agarrada con la otra mano al hombre que la ayudaba a salir de la trampa, arrastrándola como podía, y el estruendo de fondo y su cara de desesperación quedan tapados por un sonido estridente que emiten los móviles de los locutores: es la alerta de protección civil diciendo que, debido a las fuertes lluvias, se evite todo tipo de desplazamiento y que estén atentos a futuros avisos a través de este canal.

 

Los párrafos anteriores son fragmento de un relato escalofriante escrito por Núria Cadenes. Forma parte del libro Renacer del barro. Testimonios narrativos de la tragedia en la Comunidad Valenciana. Publicado por Ara Llibres en diciembre de 2024, contiene textos originales de escritores, escritoras, periodistas e intelectuales de referencia del País Valencià. Muchas de las editoriales del País Valencià, han perdido gran parte de su stock que se encontraba en almacenes. Cientos de miles de volúmenes se han perdido para siempre entre el barro. Aparte de hacer memoria para exigir justicia y reparación, el objetivo del libro es transferir íntegramente los beneficios de su venta a las librerías de l’Horta Sud y la Ribera Alta afectadas por la DANA. La iniciativa ha hecho fortuna. Desde enero de este año, está a la venta la segunda edición.

28 de noviembre

En los primeros días, la incomparecencia de las autoridades responsables es escandalosa. Menos mal de los miles de voluntarios y voluntarias, la inmensa mayoría jóvenes, venidos de todas partes. Botas de agua, escobas -así lo llaman en el País Valenciano de las escobas-, mochilas con víveres, bicicletas enlucidas de barro, son las pacíficas armas de un ejército salvador que se esfuerza por recuperar paisajes perdidos y vidas truncadas.

El 28 de noviembre, en Paiporta, el municipio que encabeza la dolorosa lista de los sesenta y nueve pueblos afectados, la centenaria Unió Musical se reúne en la primera planta de su local. La planta baja, como tantas otras, ha quedado arrasada llevándose mobiliario e instrumentos. El día 22, Santa Cecilia, suspenden las actividades previstas para el día de la música. Sin embargo, como homenaje y agradecimiento a todos los voluntarios y voluntarias, deciden interpretar juntos el himno de la entidad. La primera estrofa dice así:

Levámonos

en loor de la música

que eleva el espíritu

a la perfección.

 

12 de diciembre

Alabar la música, en efecto, eleva el espíritu y puede convertirse en un arma de construcción masiva. Entre el alumnado, el profesorado y la dirección de Trémolo, se extiende paulatinamente el deseo de apaciguar el dolor de la gente e instituciones que lo han perdido todo o casi. No se nos ocurre otra manera de hacerlo que organizar un concierto solidario y destinar el dinero recogido a la Unión Musical de Paiporta. Somos conscientes de que nuestra aportación será testimonial, que aliviará poco el trasiego de la gente afectada, que es imposible resarcirles de las pérdidas vividas, pero repescando el Presentimiento del colectivo Espai en Blanc, también nosotros nos decimos «Un poco de imposible o me ahogo»

El 12 de diciembre, en el local del Nota 79, tiene lugar finalmente el concierto. Intervienen, Michel trío de guitarra clásica, dúo acústico de los Glaucs, en Fabrizio teclado y voz, los grupos Silhouettes, Feelings, Michband, Deveras, Jazz Solo, y la coral Nuevo Coro Alegre. A todos ellos muchísimas gracias por su participación.

No cabe duda. El todavía hoy Presidente, el 29 de octubre, ejerció de visionario:

There are the days we won’t forget

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